La construcción de esta calzada romana supuso la edificación de las paradas conocidas como mansio, situadas a 25 millas romanas (unos 35km) unas de otras a todo lo largo del camino. El trayecto estaba marcado, en millas romana (1.468m), con hitos de piedra llamados miliarios, muchos de los cuales se pueden ver aún en el recorrido.
A esta calzada romana, se le ha llamado con distintos nombres a través de los tiempos, conservando en la actualidad el usado por los árabes, Vía de la Plata, que proviene del término balata, que significa enlosar.
Desde la Edad Media y tras la aparición de la tumba del Apóstol Santiago, la Vía de la Plata fue utilizada por los cristianos que, desde el sur peninsular, peregrinaban por este Camino Mozárabe hasta Santiago de Compostela. A partir del siglo XIII también la Mesta empleará el recorrido para la trashumancia de los rebaños que buscaban los pastos del sur en invierno. |