“A lo largo de la Vía de la Plata fueron erigidas majestuosas fortificaciones en lugares estratégicos que vigilaban el territorio extremeño, un territorio en permanente conflicto durante la Edad Media. Unos de construcción musulmana, otros de fundación cristiana, destacan por la profusión de sus elementos defensivos, en los que se aprecian mezclas de épocas y estilos que nos acercan al pasado histórico de la Comunidad Extremeña.
Destaca la presencia de dos grandes fortalezas al norte de la provincia de Cáceres a sendos lados de la Vía, el Castillo de Mirabel y el de Marmionda en Portezuelo; al sur, en la provincia de Badajoz, dos fortalezas flanquean la Vía: la de Montemolín y Medina de las Torres.” |